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Hoy 5 de junio, se conmemora el Día del Ambiente. Es importante abordar una de las principales inquietudes de los críticos de la minería, que es el uso del agua. Por lo tanto, hemos decidido investigar más detalladamente este tema con responsabilidad y seriedad.

Es importante destacar que se habla mucho y se opina mucho, pero son pocos los que cuentan con argumentos sólidos para sostener un debate constructivo y útil para la sociedad.

Según MISC los porcentajes son útiles para comprender la realidad, por ejemplo, el 71 % de la superficie terrestre es agua. De ese total, el 97 % es agua salada y solo el 3 % es agua dulce. De esa fracción de agua dulce, el 2 % se encuentra en casquetes polares y el 1 % restante se distribuye entre glaciares, lagos, ríos y acuíferos profundos.
La importancia del agua como recurso esencial para la vida humana es clara, por lo que es fundamental que todos nos comprometamos a conservarlo y explorar maneras de progresar y elevar nuestra calidad de vida sin malgastarlo ni dañarlo con contaminantes.

Algunas personas fundamentalistas se oponen a la minería y expresan sus opiniones en redes sociales desde sus dispositivos electrónicos, a pesar de que estos dispositivos y la tecnología que utilizan están relacionados con la minería.

Existe un tipo de fundamentalismo menos extremo y por ende más hipócrita y peligroso, cuyos críticos se enfocan en el consumo de agua para la minería, pero ignoran su uso en otras industrias como la ganadería, el petróleo y la agricultura, a pesar de que la minería se ve en desventaja socioambientalmente y con una mala reputación casi inexplicable pero indudable.

Revisemos de nuevo algunos datos porcentuales para respaldar lo mencionado. La minería utiliza el 4% del agua en Chile, el 2% en Perú y menos del 1% en nuestro país. En Argentina, representa el 0.7% y constituye el 7% del agua utilizada por el sector industrial. En contraste, el sector ganadero y agrícola consumen el 71%. Esto ejemplifica la situación de hipocresía a la que se hace referencia.

Sin embargo, no se pretende criticar otras actividades económicas en este texto, al contrario, se reconoce que sin esas actividades el mundo actual no podría existir.

En la minería se han logrado avances significativos en la gestión eficiente y sostenible del agua. Actualmente, la mayoría del procesamiento de minerales se lleva a cabo en un sistema cerrado en las minas, donde se ponen en práctica medidas ambientales rigurosas y se hacen inversiones importantes para optimizar el uso del agua. La mayor parte del agua se recicla y se reutiliza, disminuyendo en gran medida la necesidad de tomar agua fresca, y solo se pierde la que se evapora o la que está en el mineral concentrado. Esto demuestra que en los procesos hidrometalúrgicos se logra una eficiencia en el uso del agua que va del 70 al 90%.

Esperamos ver prontamente una colaboración entre varios sectores para aplicar tecnologías en la resolución de gestión del agua. Es crucial que las estrategias generadas sean respaldadas por inversores, accionistas y reguladores, creando así un nuevo referente para la industria minera en su enfoque hacia la sostenibilidad del agua.