A pesar de la disminución general en el empleo minero masculino, la participación de las mujeres muestra un crecimiento significativo, especialmente en la producción de litio y proyectos metalíferos.
El sector minero argentino está experimentando una transformación en su fuerza laboral, con un notable incremento en la participación femenina. Según datos recientes correspondientes a septiembre de 2024, el empleo minero femenino alcanzó los 4.973 puestos de trabajo, lo que representa un 12,7% del empleo minero total. Este número no solo evidencia un aumento en la presencia de mujeres en la industria, sino que también refleja un crecimiento interanual del 5,9%, lo que se traduce en 278 puestos de trabajo adicionales.
Este aumento contrasta con la disminución del 3,9% en el empleo minero masculino, que experimentó una reducción de 1.383 puestos de trabajo en el mismo período.
Liderazgo femenino en sectores clave:
- Proyectos metalíferos en producción: Este rubro se destaca como el mayor empleador de mujeres en el sector minero, con 1.398 puestos de trabajo, lo que representa el 28,1% del empleo minero femenino. Además, este sector experimentó un crecimiento interanual del 8,0%, creando 103 nuevos puestos para mujeres.
- Producción de litio: Con 595 mujeres empleadas, este rubro se posiciona como el segundo con mayor participación femenina, representando el 20,0% del empleo total del sector. La exploración y financiación de la minería del litio también muestra un crecimiento significativo, con un aumento interanual del 38,0%, lo que se traduce en 138 nuevos puestos de trabajo para mujeres.
- Servicios y actividades relacionadas con la minería: este sector emplea a 943 mujeres, y presenta un incremento interanual de un 5,6%.
- Producción de minerales no metalíferos: este rubro presento un incremento interanual de un 11,4%.
Desafíos y oportunidades
A pesar del crecimiento en la participación femenina, aún existen desafíos. Algunos rubros, como la producción de rocas de aplicación y la producción de minerales combustibles, experimentaron disminuciones en el empleo femenino. Sin embargo, el panorama general es alentador, con un aumento sostenido en la presencia de mujeres en sectores clave de la minería.
La creciente participación de las mujeres en la minería no solo contribuye a la equidad de género, sino que también aporta diversidad y talento al sector, impulsando su crecimiento y desarrollo sostenible.
